miércoles 8 de julio de 2009

A Coruña en 3D


Hoy ha dado comienzo el Festival Mundos Digitales en A Coruña. Y ahí estaré yo y mis compañeros de Máster, hasta el sábado, confirmando todo lo que nos queda por aprender.

¿Reconstrucción de la Plaza de San Pedro del Vaticano sin grabar nada? Sí. También es posible.

martes 7 de julio de 2009

O Faiado


Supongo que todos, en nuestras casas, siempre tenemos una estancia preferida. En mi caso, es el faiado aunque últimamente lo tengo un poco abandonado. Así que para que no se enfade con mi habitación, que es donde ahora paso la mayor parte del tiempo voy a hacer una recapitulación de su historia.

Al principio era un faiado como los de siempre. Con sus termitas, su madera maltratada y vieja y un montón de cosas y recuerdos esparcidos por el suelo. Hasta que llegaron los carpinteros y el faiado pasó a ser mi lugar de reuniones, conversaciones, bailes, fiestas de pijamas, cotilleos...
Los primeros recuerdos que tengo del fallado son aquellos directamente relacionados con las Spice Girls ya que era ahí donde ensayábamos mis amigas y yo para convertirnos en las mejores imitadoras de nuestras ídolos. Nunca lo conseguimos y sólo sirvió para que yo me ganara las broncas de mi madre por rayar el parquet. Las casas para Barbies también las haciamos allí.
Más tarde, a medida que nuestras hormonas se revolucionaban, eran más las horas que pasaba allí. Por la tarde, recitaba en alto, pegada al radiador, las obras que había escrito Garcilaso de la Vega. Y al acercarse la noche, mi ordenador de mesa (que todavía sobrevive) echaba humo cargando los mb del mIRC. Lost-Paradise, largas conversaciones sobre qué ponerse el sábado... o comentando la jugada del fin de semana pasado. Y esto hasta el viernes, día en el que si estaba sola en casa, ponía a Carolina Márquez a todo meter y Música más Música sonaba. Primeras conversaciones con amigos que aun ahora siguen ahí, con futuros novios, con acosadores que ofrecían un confortable futuro con ellos en cabañas en el bosque...
El faiado fue testigo de las confesiones más impuras. Virtuales o reales. De discusiones entre amigas, de secretos... de largas conversaciones telefónicas a altas horas de la noche. De lloros estúpidos y de otros no tan estúpidos. Y de misteriosas piernas de pijama. De ostias. De historias de miedo. De historias del corazón. Pero sobretodo, lo que más me gusta del faiado es su olor. A madera y a libro. Inconfundible.
Dicen que una casa con libros refleja mucho de la gente que en ella habita. Yo creo que lo nuestro es pura pasión por hacer estanterías para meter más libros, libros que incluso, en muchos casos, se repiten.
Si alguien quiere saber dónde está uno en concreto, siempre me pregunta a mi. Porque yo soy la que más visualizado tiene los colores de sus lomos. Y es que, aunque mi padre intentó colocarlos por orden alfabético, el orden que mejor funciona es el mío. Por colección y por color. Tantas tardes de verano colocando e investigando cuál podría ser la próxima adquisición de mi mesilla de noche. Y todo vigilado por el león de peluche que vela por que las termitas no acaben con esos olores.

Muchas veces nos preguntamos si Serra 13 aguantará pero la Venus de Botticelli, guardiana de la tranquilidad del piso de arriba, me ha dicho que todo sigue igual en el faiado.



lunes 6 de julio de 2009

El fin de una era


Hace escasos minutos que acabé el séptimo libro de Harry Potter. El séptimo y el último. Sí, soy lectora de Harry Potter, ¿y qué?
Este libro me ha acompañado en diferentes épocas de la vida. Muy diferentes. Y siempre me ha enganchado. En la playa, en la huerta, en cama, en el tren, en la estación de bus, en el patio...
Y en cada uno de estos sitios guardo recuerdos de su lectura. Era raro que no estuviera por aquí.



Hoy es el fin de una era. La era "Andreia viciada con Harry Potter".

Ya tengo en mi mesilla de noche el siguiente que voy a leer. Kafka en la orilla, de Haruki Murakami

domingo 5 de julio de 2009

Pushing Daisies

Otra...



Una más en la familia


Felicidades cariño mío